1. Esperad a tener las confirmaciones
No empecéis el plano hasta saber quién viene. Lo ideal es hacerlo dos o tres semanas antes de la boda, cuando ya está casi todo confirmado.
2. La mesa principal
Decidid primero cómo será la vuestra: solo vosotros dos, con los padrinos o con la familia más cercana. Es la que marca el resto del plano.
3. Agrupad por afinidad
Igual que en la lista de invitados: familia de cada uno, amigos de siempre, compañeros… Cada grupo, a ser posible, en su mesa o en mesas cercanas.

4. Pensad en cada invitado
- Los mayores, cerca de la mesa principal y lejos de los altavoces.
- Las familias con niños, juntas y cerca de la salida.
- Quien no conoce a nadie, con alguien con quien tenga algo en común.
5. Los menús especiales
Antes de cerrar el plano, revisad quién tiene menú infantil, vegetariano o alguna alergia. El catering necesitará saber en qué mesa está cada uno.
6. Nombres o números
Las mesas pueden llevar número o nombre: ciudades que habéis visitado, canciones, flores… Es un detalle que los invitados recuerdan.



