Cuándo pedirla
Lo habitual es pedir la respuesta un mes antes de la boda. Es cuando el catering suele pedir el número definitivo, y da margen para recordárselo a quien se haya olvidado.
Si enviáis la invitación tres o cuatro meses antes, la fecha límite puede ir en la propia invitación: «Nos encantará saber si vienes antes del 12 de mayo».
Qué preguntar a cada invitado
Aprovechad esa misma respuesta para saber todo lo que vais a necesitar después:
- Si viene o no. Lo primero.
- Con quién viene. Cuántos adultos y cuántos niños, con su nombre.
- El menú de cada persona, si hay varios para elegir.
- Alergias e intolerancias. El catering os lo agradecerá.
- Si necesita transporte o alojamiento, si lo ofrecéis.
- Una canción para la fiesta, si os apetece. A los invitados les encanta.

Cómo ponerlo en la invitación
Con una frase cálida y una sola forma de contestar:
Nos hará mucha ilusión contar contigo. Confírmanos tu asistencia antes del 12 de mayo.
Si hay varias formas (WhatsApp, correo, teléfono), las respuestas llegan por sitios distintos y es fácil perder alguna. Un solo botón o un solo número lo hace mucho más sencillo.
Cómo llevar la lista sin hojas de cálculo
Lo que más trabajo da no es pedir la confirmación, sino juntar todas las respuestas: quién ha dicho que sí, cuántos menús de cada tipo, quién tiene alguna alergia. Muchas parejas acaban con una hoja de cálculo que se actualiza a mano cada vez que llega un mensaje.
Una invitación digital con confirmación integrada lo hace sola: cada invitado responde desde su móvil y las respuestas quedan juntas, sumadas y ordenadas.
Si alguien no contesta
Pasada la fecha, un mensaje cariñoso basta: «¡Hola! Estamos cerrando la lista de la boda y nos encantaría saber si vienes». Mejor uno a uno que en un grupo.



